Aprender idiomas sirve para mejorar nuestras capacidades comunicativas, pero también nuestros sueldos.
Conocer más de un idioma multiplica nuestras capacidades de comunicarnos. Hablarlo es sinónimo de beneficio cognitivo e intelectual, pero también económico. Se visualiza en el mercado laboral: amplía horizontes profesionales y aporta ventajas salariales concretas. Pero no todas las lenguas valen lo mismo. Según un estudio de Perply, aprender chino mandarín puede triplicar el salario promedio nacional. Si se sitúa en 28.050 euros, hablar esta lengua asiática lo puede elevar a los 85.565 euros.
Desde 2023, las ofertas de empleo que demandan el dominio del chino mandarín han aumentado un 577% –de 133 a 768–. ¿El motivo? China es una de las principales potencias económicas del mundo, y muchas empresas españolas mantienen negocios o relaciones comerciales con el país y quieren mejorarlas. Los sectores donde más se demanda, según el mismo estudio, es en marketing, tecnología, logística, automoción y turismo.
La motivación turística o de movimiento también impulsa las ganas de aprender el idioma. “Muchas personas aprenden chino motivados por su cultura, tradiciones, gastronomía y turismo”. Señala Yolanda del Peso, portavoz de Perply.
Para nada es una tarea fácil. “El chino es uno de los idiomas que más tiempo de estudio requiere. Un hispanohablante necesitaría unas 29 horas y 41 minutos a la semana durante un año para pasar de nivel principiante a intermedio alto”, señala del Peso. Esto supera a los que quieren aprender japonés o árabe. El idioma tiene reglas, sonidos y vocabulario propios.
“El chino es uno de los idiomas que más tiempo de estudio requiere. Un hispanohablante necesitaría unas 29 horas y 41 minutos a la semana durante un año para pasar de nivel principiante a intermedio alto”
El inglés, el portugués y el japonés también destacan entre las lenguas extranjeras con más oportunidades y mejores condiciones económicas para los hispanohablantes. El portugués puede servir para alcanzar los 84.456 euros de media y el japonés los 74.270, según el estudio. El rumano, que lideraba los salarios en 2023 con 82.865 euros, se ha desplomado hasta los 71.117 euros de media. “Refleja la rapidez y volatilidad con la que cambia el mercado laboral”, apunta del Peso.
El inglés sigue reinando
Utilidad no es sinónimo de popularidad. El mandarín todavía no está entre los idiomas más populares en España. Solo un 1,4% de las personas que estudian idiomas en España lo intentan aprender. Por delante, están el inglés, con un 58%, seguido por el castellano, con una gran distancia, con apenas un 18%. Eso sí, según otro estudio, el Índice EF EPI, el que es el Marco Común Europeo de referencia para las lenguas, en España aún queda para dominar la lengua de Shakespeare. Nos situamos en los últimos puestos de Europa en dominio del inglés.
La oferta tiene que ir de la mano de la demanda para que sea efectiva. Con los idiomas no siempre sucede. El inglés sigue siendo el idioma más solicitado en el mercado laboral español, con un total de 25.529 ofertas de empleo que lo ponen como un requisito indispensable. La segunda posición la ocupa el francés, con 5.639 ofertas, impulsado por la relación comercial entre España y Francia. “Aprender un segundo idioma no solo abre puertas en términos de empleo y salario, sino que también aporta confianza y visión global”, explica del Peso,. “Los profesionales multilingües están cada vez más demandados y dominar la lengua correcta puede marcar la diferencia entre un salario promedio y uno que realmente impulse tu carrera”.
Beneficios neurológicos
Aprender un idioma va más allá del mercado laboral. A lo largo de los años se ha estudiado cuál es el impacto del bilingüismo y se ha descubierto que sostiene y amplifica la plasticidad de nuestro cerebro. Nos vuelve más flexibles mentalmente y mejora nuestra atención y memoria. Aprender idiomas sirve para que nuestro cerebro genere nuevas conexiones neuronales que nos acompañen a lo largo de nuestra vida, mejoren la comunicación o faciliten la inmersión cultural.


