Doomscrolling

Doomscrolling: desconectar también se entrena

Maria Guerrero

Basta con desbloquear el móvil y querer buscar algo para quedarte durante horas deslizando el pulgar por todo tipo de contenido. Terminas con la mente saturada, la energía drenada y la sensación de no haber hecho nada, porque has visto tanto que no recuerdas lo que has visto. No estás solo: todos caemos en ese bucle alguna vez. Y hay soluciones.


«Parece que tienes el móvil pegado a la mano». Admítelo, te encantaría decírselo a algún amigo o familiar. Incluso a ti mismo. ¿Cuántas veces te has descubierto deslizando el pulgar durante horas entre memes, tiktoks, stories y todo tipo de publicaciones para luego no acordarte de absolutamente nada? 

En 2025 hemos pasado más de dos horas al día en redes sociales. Puede parecer poco, pero si lo sumas, al año es lo mismo que pasarse scrolleando durante 30 días seguidos. Impactante, ¿no?

Esta tendencia a quedarnos irremediablemente atrapados en un ciclo interminable de contenido, muchas veces superfluo e incluso negativo, se llama doomscrolling y combina las palabras en inglés doom (condena) con scrolling (que ya sabemos lo que es). No es difícil adivinar lo que implica. 

¿Por qué engancha tanto? Porque nuestro cerebro está programado para buscar información rápida y continua. Le encanta el refuerzo inmediato, las notificaciones, el drama, el por si acaso me pierdo algo. Todo eso crea un cóctel perfecto para quedarnos pegados a la pantalla sin darnos cuenta de que nos está consumiendo.

El tiempo libre, ese espejismo de desconexión

La adicción al teléfono suele asociarse a los adolescentes, pero nada más lejos de la realidad. A raíz de la pandemia nos cansamos de ver cifras de contagios y fallecimientos, pero al mismo tiempo sentíamos la necesidad de mantenernos informados. Esa mezcla de agotamiento e incertidumbre nos llevó a pasar cada vez más tiempo frente a la pantalla para sentir que no nos perdíamos nada y, a la vez, buscar algún tipo de huida y refugiarnos en contenido que nos aportara algo.

Y aunque ya no estemos en ese momento, el doomscrolling parece haberse quedado haciendo que lo que debería ser una herramienta para conectarnos acabe convirtiéndose en una barrera que nos aísla. Especialmente cuando tenemos tiempo libre, como en el verano: nos decimos que estamos descansando, pero estamos atrapados en TikTok o Instagram comparando vidas que no son la nuestra; buscamos paz mental, pero entramos en un bucle de estímulos.

Todavía hay sitio para el silencio

No siempre somos conscientes, pero muchas veces entramos a internet buscando una cosa y salimos con el ánimo por el suelo sin saber muy bien por qué. Es fácil perderse entre tanta información que nos altera. Sin embargo, después de hacer un poco de doomscrolling en Igluu (sí, caímos también), hemos descubierto algo distinto: un rincón no tan conocido de internet donde las cosas son diferentes

Allí no hay ruido, comparaciones o negatividad: hay recomendaciones. Podcasts, libros, artículos, charlas,  eventos… Píldoras de contenido real. De ese que te despierta. De ese que te da ganas de compartir, no solo de consumir. En TikTok, por ejemplo, empieza a ganar fuerza una tendencia : “contenidos que he consumido esta semana para no caer en el doomsrolling” . Estos videos invitan a parar, a reflexionar, a crear en lugar de consumir sin pausa.   

¿Cómo cortar el bucle?

Que no cunda el pánico. No hablamos de irte a vivir a una cabaña sin wifi (aunque suena tentador). Porque no hace falta huir de las redes. Hace falta aprender a usarlas mejor. Elegir lo que consumimos. Descubrir nuevos placeres. Consumir contenido sin que nos consuma.

Hablamos de pequeños gestos que ayudan a cambiar la dinámica:

  • Crea horarios sin pantallas: por ejemplo, una hora al despertar y otra antes de dormir.
  • Desactiva notificaciones: sí, todas. El mundo puede esperar.
  • Puede que necesites reducir  tu lista  de “seguidos”, que tu feed sea un espacio amable, no un campo de batalla.
  • Sustituye el scroll por nuevos hobbies: leer, caminar, escribir o  incluso aburrirte. 

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Igluu, con su consentimiento, tratará sus datos para enviarle la newsletter. Para el envío se utiliza MailChimp, ubicado fuera de la UE pero acogido en US EU Privacy Shield. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación o limitación, entre otros, según indicamos en nuestra Política de privacidad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.