comunidad sorda
Fotografía: Sergi Paramés

Nadie quiere ser un mueble

Núria Martorell & Marc Tapia

«Entré en el dance hall, estaba ardiendo… pero no me enteraba de nada». Imagina estar en el concierto de tu vida y ser la única persona que no puede disfrutarlo. Para la comunidad Sorda, la cultura ha sido durante demasiado tiempo una puerta cerrada que nadie se molestaba en abrir. Pero algo está cambiando: desde el perreo accesible de Bad Gyal hasta los Goya, la Lengua de Signos está reclamando su lugar en el escenario. Porque el arte es un derecho, no una concesión, y en el baile de la inclusión, nadie ha venido a ser un mueble.


Imagínate estas situaciones: vas a un concierto y no entiendes nada de lo que canta o explica el artista. Y te quedas pensando: «¿Por qué se emociona la gente? Vale, perrea bien, y seguro que ha soltado algo bestia para que esa chica se ponga histérica». 

Asistes a una función de teatro y sucede lo mismo: no te enteras de lo que dicen. El público se descojona. «¿De qué se ríen? ¿Suelto una risa falsa y me monto mi película?». Pues para eso, mejor el cine. ¿Opciones? Solo cintas extranjeras en version original (V.O.) –ya que las rodadas en España pocas veces cuentan con subtítulos– y ni así: demasiadas veces los diálogos son blancos, sin contorno, y no distingues quién habla.

¡Ya lo tengo! 

La vecina glamurosa del quinto expone al lado de casa. «¿Por qué esta trama de azules y líneas casi infinitas me envuelve y me genera melancolía?». Te entra una curiosidad infinita por saberlo todo del cuadro. Y de ella. Ves a varias personas siguiendo a una guía. Otras, con audioguía. «¡Audio-qué! ¡Pero si audio no tengo!». Exacto: estas son, demasiado a menudo, las circunstancias a las que las Personas Sordas se enfrentan cuando quieren disfrutar de algo tan imprescindible como la cultura. A no ser que la interpretación en Lengua de Signos entre en acción.

Fotografía: Sergi Paramés

Deja de imaginar: esto sucedió en junio de 2025. Bad Gyal ofreció su primer concierto accesible en el Share Festival de Barcelona. Es la artista favorita de Tamara Navarro, una de las intérpretes de la Associació Sociocultural ENCANTADES, artífice de la accesibilidad de artistas como Coldplay, Taylor Swift o Aitana. También lo es de Laura Galiano, una adolescente Sorda que tuvo a Tamara como intérprete en sus clases de Integración Social. Meses antes, para Carnaval, ambas se disfrazaron de la diva conocida como el pussy que mana: pelucaza, modelazo imposible, actitud sin disculpas.

En el Share, la actuación fue tan potente y sensual como se esperaba. O más. La gestualidad y expresividad de la Lengua de Signos hicieron aún más explícitas letras como «te arranco el tanga a bocados». El vídeo de la interpretación se viralizó en redes. Pero lo más importante fue otra cosa: la  actuación en Lengua de Signos fue un éxito rotundo, y no solo para las Personas Sordas congregadas. Muchas oyentes descubrieron una nueva dimensión de las canciones.

Fotografía: Sergi Paramés

Tamara y Anna Griera, la otra intérprete/actriz de ese bolo, bordaron cada tema siguiendo las indicaciones de Marc Tapia, asesor lingüístico Sordo en Lengua de Signos Catalana. También actor: aparece en varias escenas de la película Sorda, ganadora de tres premios Goya, entre ellos, el de Miriam Garlo, que en su discurso pronunció una frase que sigue resonando: «Sin comunicación somos muebles. Aprendamos la Lengua de Signos. Ninguna Persona Sorda es muda. Tenemos identidad y voz propias. Pero no siempre es oral. Sí al arte, a la conexión, a la ternura y a la empatía».

La gala dejó más palabras para enmarcar. Como las del actor Álvaro Cervantes al recoger su premio: «Vivimos en un mundo que excluye a las personas con discapacidad. La empatía no se basa en buenas intenciones, sino en revisar nuestros privilegios».

Porque la accesibilidad cultural no es un gesto amable. Es la puerta y el derecho a estar dentro. Cuando una asociación prioriza escuchar a la comunidad Sorda, incorporar asesoramiento lingüístico Sordo, cuidar la interpretación y revisar privilegios, está devolviendo lo que siempre debió estar ahí. La cultura es un derecho que no se mendiga: se garantiza.

¿Quién quiere ser un mueble?

Hagamos que nadie lo sea.


Núria Martorell Mirabet es presidenta de la Associació Sociocultural ENCANTADES y co-directora junto a Francina Cortés del proyecto especializado en hacer accesibles experiencias culturales a las Personas Sordas en Lengua de Signos. 

Marc Tapia es Persona Sorda y asesor lingüístico en Lengua de Signos Catalana de la Associació Sociocultural ENCANTADES.

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Igluu, con su consentimiento, tratará sus datos para enviarle la newsletter. Para el envío se utiliza MailChimp, ubicado fuera de la UE pero acogido en US EU Privacy Shield. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación o limitación, entre otros, según indicamos en nuestra Política de privacidad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.