Si vas a vivir un verano inolvidable necesitas una banda sonora que esté a la altura. Te traemos tres artistas que van a descubrirte nuevos paisajes sonoros y, quizás, tu canción.
Queda poco para que llegue el verano, los roadtrips, los chiringuitos, los paseos frente a la luz del atardecer, las cervezas con amigos… Y siempre, acompañando cada momento, la música, el complemento perfecto para cualquier plan de la temporada. ¿Acaso alguien lo dudaba?
Sabemos que no es tan fácil crear una playlist nueva cada año sin acabar repitiendo las mismas canciones y artistas de siempre. Así que en Igluu nos hemos puesto a trabajar para traerte la banda sonora ideal para todos tus planes de este verano.
Te presentamos tres artistas que no podrás resistirte a añadir a tu Verano 2025. Y quién sabe, quizás después de saber que tocan en el Rizomes 2025, pongas este festival como prioritario en tu lista de imprescindibles para la temporada.
Pongámonos en situación
Visualiza esto: vas en un coche con las ventanillas bajadas, el sol del atardecer te calienta suavemente la cara, suena esa canción que todavía no sabes cómo se llama… pero que te acaba de arreglar el día. Así es la música de Lucía Fumero.
Su proyecto artístico comenzó con ella misma. Lucía componía desde hace años, hasta que un día su profesor, como cómplice del destino, escuchó su trabajo y le dijo lo que seguramente tú también le hubieras dicho al escucharla:«esto es precioso, dale caña». Lo que vino después parece sacado de una película: la mujer de ese profesor tenía un sello discográfico, se enamoró de sus temas y le propuso grabar un disco. Así de sencillo, así de mágico.

Desde entonces ha ido dando forma a un universo propio, con el amor y la alegría de vivir como base de su proyecto. Cada nota de su música está pensada con cariño y cada concierto tiene algo diferente. Siempre hay espacio para la improvisación y lo espontáneo. Esa frescura que transmite en vivo se queda contigo acompañándote en esos pequeños momentos que quieres sentir un poco más.
Siguiente escena: ahora estás en lo alto de un monte. El sol empieza a esconderse detrás de las colinas, los sonidos de los pájaros se van apagando poco a poco y el aire se vuelve más fresco. Todo se calma. En ese silencio empiezan a sonar dos voces que se cruzan y se acompañan. Así suena Tarta Relena.
Marta Torrella y Helena Ros empezaron cantando juntas en un coro, y desde entonces no han dejado de explorar. En su nuevo disco, És pregunta, hablan del destino, de la incertidumbre, de las cosas que no entendemos del todo pero sentimos igual. Utilizan referencias de lo religioso, lo pagano y lo actual para hablar de cómo imaginamos lo que viene.

Y sus conciertos tienen ese algo. No solo por la música, sino por el ambiente que se genera: un clima de escucha, casi como un pequeño ritual compartido.
Tarta Relena no buscan impresionar. Quieren conectar. Y lo logran. Como cuando estás en la naturaleza y, sin darte cuenta, algo cambia en el aire… y te paras solo a escuchar.
Ahora estás camino a la playa con tus amigos y el solazo del mediodía. Por los altavoces suena esa canción que no te vas a poder quitar de la cabeza en todo el día. Esto es lo que consigue Alosa.
El dueto formado por Giulietta Vidal y Irene Romo nació en la universidad, y gracias a una amistad sincera y natural surgió una conexión musical única que pronto se transformó en algo más: una propuesta innovadora y muy personal dentro del folclore catalán.

La cercanía que transmiten y la complicidad entre ambas convierten cada concierto en una experiencia íntima y festiva apta para todos los públicos. Niños y mayores acaban contagiados por esa mezcla de nostalgia y frescura que consiguen dos voces, un violonchelo y algunos instrumentos tradicionales. Suficientes para hacer especiales esos momentos cotidianos del verano.
Toda esta magia en un mismo sitio
Última escena: estás en un festival que respira creatividad y mucha consciencia. Lucía Fumero, Tarta Relena y Alosa saltan de tu playlist al escenario; vives en directo todo lo que te hace sentir su música. ¿Y si lo haces realidad?
Rizomes, que se celebrará entre el 20 y el 22 de junio en la plantación de chopos de Can Ribes, en La Cellera de Ter (Girona), es un festival que nace y muere una vez al año. Una experiencia efímera dentro de un ecosistema vivo de 15.000 árboles que también se renuevan en un ciclo constante. Cada año, el festival se reinventa incluyendo todo tipo de géneros que van desde el folk y el pop hasta el jazz y la electrónica fusionando naturaleza con arquitectura y situando la sostenibilidad como punto de encuentro.
En otras palabras, un enfoque ecosistémico y una clara dedicación por minimizar el impacto ambiental. Todo un ritual en torno a la música y el entorno para celebrar el presente, la belleza de lo sencillo y el poder de lo colectivo. Si te animas a ir, todavía quedan entradas.


