moda artesanal
Fotografía: Sara Condado.

As colareiras do Grove: la colección de moda artesana que huele a la Ría de Arousa

Alba Correa

En un taller de costura madrileño, una camisa de popelín se convierte en un relicario marino: sobre ella brillan las caracolas recogidas en la orilla de O Grove y cosidas a mano. La colección que ha unido a la firma Carmen17 con la colareira Montse Betanzos hace honor a una artesanía de Galicia que reivindica hoy más que nunca su valor.


Una camisa de popelín sostiene el peso de unas caracolas diminutas que, como salpicaduras de pintura, adornan con su brillo marino natural la superficie del tejido. Las cubre una fina y traslúcida capa de seda. Es una prenda, pero también un símbolo, una llave a la historia de una artesanía gallega.

«Esta costura es un hechizo pequeño, un saber que canta bajito, una danza de dedos que une conchas, historias y tiempo. Si esto no es magia, ¿entonces qué es?». La pregunta la lanza desde su perfil de Instagram la firma, taller y laboratorio de costura Carmen17, ubicado en el corazón de Madrid. Acompaña a las imágenes del último capítulo de su colección El Buen Suceso, una iniciativa de la firma para dar visibilidad a las distintas técnicas artesanas de la geografía de nuestro país, a menudo enraizadas en el territorio y en riesgo de desaparición, como las gorreras de Ávila y Montehermoso o el bordado de Lagartera.

moda artesanal
Fotografía: Sara Condado.

En esta ocasión, la colareira de O Grove Montse Betanzos prende al tejido de las piezas confeccionadas en el taller de Carmen17, como finísimos racimos de joyas, las caracolas que trajo el mar a la orilla de la Ría de Arousa. El objetivo es arrojar visibilidad sobre este oficio (rural, artesano y feminizado) largamente estigmatizado pese al reconocimiento de su denominación de origen.

Sofia Nieto, diseñadora: «El de las colareiras es un oficio marcado por la belleza y el compromiso»

«La seda [sobre las caracolas] permite un acceso velado, como una metáfora de la pátina del tiempo que pesa sobre este oficio», cuenta Sofía Nieto, diseñadora, costurera, docente, divulgadora y casi activista de la aguja de costura, mitad indispensable de Carmen17 junto a Arancha Rodrigálvarez. De esta unión entre el taller de costura madrileño y la artesana gallega surgen cinco prototipos, adornados con cinco tipos distintos de caracola, cada una con su respectivo tratamiento. Las prendas, disponibles en la web de Carmen17, se producen a medida y bajo demanda, admitiendo incluso algunas modificaciones.

Fotografía: Sara Condado.

Fue gracias a Elena Fabeiro, al frente de la gerencia de la Fundación Artesanía de Galicia, por lo que las diseñadoras llegaron hasta la destreza generacional de las colareiras. En su labor de abrir nuevos caminos para el trabajo de los artesanos, confió en que del encuentro con Carmen17 podría surgir una colaboración enriquecedora e interesante. Y eso fue lo que ocurrió en el mercado de artesanía en Pendellos de Agolada (Pontevedra), cuando Sofía compró unos pendientes que le recordaban a las joyas hechas con conchas que pertenecieron a su madre y a su abuela. Se trataba de unos pequeños racimos de limones, elaborados a partir de caracolas recogidas e hilvanadas por Montse Betanzos, que estaban llamados a convertirse en la semilla de un proyecto mayor.

Fotografía: Sara Condado.

«Cuando descubrí el mundo diminuto de las conchas y los colores naturales, la morfología diferente de cada una, comencé a pensar en lo que suponía para las familias que se dedican a esto. Estas caracolas no se compran en ningún sitio, se recogen en la ría de Arousa en unos momentos puntuales del año. Cada una se recolecta en un punto. Unas son más de orilla y otras de lodo», explica. «Hay todo un léxico alucinante y un modo de vida marcado por el calendario. Es un oficio tan comprometido como el de las gorreras de Ávila que siembran centeno y, si no llueve ese año, no hay centeno y no hay artesanía. Es belleza y compromiso».

Fotografía: Sara Condado.

Descubriendo la tradición de las colareiras

La curiosidad por saber más sobre este oficio llevó a Sofía hasta un libro de tamiz antropológico: As colareiras do Grove, de Patricia Arias y Antón Mascato. Un texto que indaga en la estigmatización de estas artesanas, «arrojando una nueva mirada llena de reconocimiento y valor que deslegitima el relato establecido que colocó el oficio en una posición muy desagradecida», añade.

La evidencia arqueológica nos cuenta que las conchas ya estaban allí cuando el ser humano quiso empezar a adornar su cuerpo con joyas. Que las mujeres de O Grove buscaran en la orilla las más bellas para hilvanar sus collares es algo natural. Sin embargo, ni ellas mismas esperaban el éxito que su producción iba a tener entre los huéspedes que venían a disfrutar de las aguas termales en el hotel de lujo que se levantó en la isla de La Toja. 

Comenzó entonces una conflictiva relación salpicada de clasismo y aporofobia entre las vendedoras ambulantes, los gestores del negocio y los huéspedes. Aunque a los turistas les gustaba la artesanía, rechazaban a las artesanas, y el hotel, (preocupado porque espantaran a su clientela, pero advirtiendo cómo triunfaban sus productos), impuso una regulación de la actividad: distribuyó a las vendedoras, controlando su número, y las obligó a vestir el traje tradicional. Una estampa folclórica y costumbrista digerible para la élite extranjera que se hospedaba allí.

moda
Fotografía: Sara Condado.

Aún así, los beneficios derivados de esta actividad, que hoy precisa de un carné para poder llevarse a cabo, supusieron un verdadero impulso económico para el sustento de muchas familias. Y aunque fue un medio de vida que les permitió prosperar, nada de esto impidió que el colectivo de colareiras siguiera estando estigmatizado. «La romantización estaba ganando a las personas y a la realidad», cuenta Sofía Nieto, que reflexiona sobre la ingente cantidad de collares que tuvieron que hacer para que esta actividad se convirtiera en un motor de su economía doméstica. «Es doloroso pensar cómo algo tan tenaz, que genera una bellísima relación con el territorio y que está promoviendo un lugar a través de ese emblema, estaba siendo perseguido y castigado con persecuciones policiales, requisamiento de materiales, etcétera». 

Como costurera y divulgadora de este tipo de artesanías, Sofía encuentra aquí un patrón habitual con los trabajos feminizados: «Siempre pasa lo mismo con los oficios de aguja. Generan riqueza, cultura, un imaginario y una identidad. Sin embargo, las costureras, las collareiras o las bordadoras sufren un desprecio».

moda
Fotografía: Sara Condado.

La ingeniería del detalle

Para Carmen17 ha sido inspirador cómo Montse Betanzos se ha enfrentado al estigma llevando la tradición artesana a otros espacios. Para esta colección las prendas encargadas son confeccionadas por Sofía y Arancha en el taller, para luego llegar a manos de la artesana, que cose las piezas marinas a su tejido. 

El diseño de las prendas —un conjunto de pantalón y camisa de lino, un traje, un corpiño, una sudadera y una camisa— fue todo un reto a nivel compositivo. «A las conchas quisimos darle un tratamiento de pedrería natural, porque la pedrería sintética o las lentejuelas siempre son de plástico; esto, en cambio, da sensación de joya porque tiene su brillo natural». Explica la costurera, que en lugar de agrupar y buscar la simetría, persiguieron un efecto de aleatoriedad. 

«Tiene una parte técnica que es la fijación, la densidad y las tensiones. Ha sido un trabajo de investigación muy chulo y una expansión muy bonita que ha sido posible gracias a la Fundación de Artesanía de Galicia y nos ha permitido experimentar, cambiar de ideas y materiales amplificando así los usos y la vida de esta técnica artesanal».

Fotografía: Sara Condado.

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Igluu, con su consentimiento, tratará sus datos para enviarle la newsletter. Para el envío se utiliza MailChimp, ubicado fuera de la UE pero acogido en US EU Privacy Shield. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación o limitación, entre otros, según indicamos en nuestra Política de privacidad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.