Hay veranos que nunca se olvidan. Pero, allá donde la memoria no alcanza, algunos objetos siempre encuentran la forma de volver como souvenirs redefinidos. Bienvenido al museo donde lo vintage no es, precisamente, sinónimo de pasado de moda.
Pinza de pelo
Fecha: 1980 – presente
Material: plástico
Observaciones:
rizado, fino, grueso, largo, corto. Sostener y abrazar los mechones de pelo para alejarlos de la nuca. Fieles compañeras de baños en piscinas y mares. Signo de modernidad en los ochenta recuperado durante la pandemia.

Abanico
Fecha: 877 d.C. – Presente
Material: tela, madera
Observaciones:
en silencio, abrir y desplegar el aire. Fulminar el calor. Sacudir lo invisible. Aprender el baile.

Vasos de Duralex
Fecha: 1945 – Presente
Material: vidrio templado
Observaciones:
duros, pesados, casi indestructibles. Eternos supervivientes al uso y al tiempo. Joyita para los que quieren huir de la decoración minimalista.

Gorra souvenir
Fecha: 1860 (en teoría) – Presente
Material: tela
Observaciones:
un gráfico sencillo sobre un complemento que nos transporta hacia tiempos emocionantes. Lo publicitario pasa a segundo plano porque es el recuerdo de un lugar, o su simulacro.

Frigopie
Fecha: 1983 – Presente
Material: leche, azúcar, jarabe de glucosa
Observaciones:
nada más extraño que un helado con forma de pie. Y sin embargo, siempre vuelve. Uno de los clásicos del verano desde hace casi 40 años (con permiso del Colajet).

Baraja española
Fecha: 1390 – Presente
Material: cartón
Observaciones:
tocar, barajar, repetir el gesto. El ritmo familiar entre lo lúdico y lo ritual. Las tardes eternas a remojo entre generaciones.

Digicam
Fecha: 2000 – Presente
Material: plástico, metal, vidrio, componentes electrónicos, magia
Observaciones:
la imperfección de lo digital como decisión estética. Nostalgia de las primeras veces que, sin saberlo, capturó la juventud de toda una generación.

Bandana
Fecha: 1960 – Presente
Material: tela
Observaciones:
utilizada por los bandoleros del Lejano Oeste, redescubierta en los sesenta, en los ochenta, en los dos mil y en la actualidad. Ornamento singular que se pliega, anuda, decora y libera la cara.



