Un liderazgo para gobernarlos inspirarlos a todos

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El paradigma del liderazgo ha cambiado mucho: el líder del futuro se aleja de lo vertical y es honesto, empático y comprometido. Tendencias emergentes como el trabajo híbrido son retos que no pueden olvidar para quienes aspiran a dirigir a una nueva generación de agentes del cambio.


En su libro El mundo como yo lo veo, Einstein decía que es en tiempos de crisis cuando realmente nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. No iba por mal camino: las últimas crisis derivadas de la pandemia, la inestabilidad económica, la crisis climática y la guerra de Ucrania han hecho latente la importancia de la resiliencia, la adaptación y, sobre todo, han hecho cuestionarse el papel del liderazgo en una sociedad cambiante.

Según el informe Approaching the Future 2022: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles, llevado a cabo por Corporate Excellence y CANVAS Estrategias Sostenibles, el liderazgo responsable es, hoy en día, uno de los aspectos más importantes para las organizaciones: el 42,3% de las organizaciones están trabajando en definir modelos de liderazgo que lo sean, según sus estudios. «Estamos asistiendo a una transformación hacia un líder comprometido, honesto, empático y cercano»,coincide Dris Mhammedi, coach ejecutivo y de liderazgo afincado en Alemania, desde donde capacita a deportistas de élite, líderes ejecutivos y emprendedores.

La revista Forbes define liderazgo como «la habilidad de persuadir a un grupo de personas para colaborar de forma eficiente hacia un objetivo común que no pueden alcanzar de forma individual». Así, fundamentalmente, el liderazgo es un proceso psicológico, un proceso de influencia que tiene la capacidad de convertir el ‘caos’ de un equipo en alto rendimiento. «Un líder es alguien que inspira a otros. Es esencial hacer cosas que inspiren. Necesitamos motivación e inspiración en nuestro entorno, y no solo a nivel laboral, sino que también es algo muy importante, por ejemplo, cuando eres padre», reflexiona Mhammedi.

El punto de inflexión del liderazgo

Es en este contexto de cambio e incertidumbre en donde las características y definición de liderazgo han cobrado especial atención. Desde finales de la década de los 80, se ha reconocido que lidiar con la incertidumbre es uno de los desafíos de liderazgo más importantes. Como señala Larry Clark, autor de Harvard Business Publishing, fue particularmente tras la pandemia cuando se inició un repensar de las estrategias de liderazgo. Mhammedi apunta en esa misma dirección: «Especialmente con la covid-19 se ha pensado y repensado mucho en temas de liderazgo. ¿Qué debe hacer un líder en tiempos de crisis e incertidumbre? Ha habido una evolución y énfasis en el verdadero papel de un líder. La necesidad de comunicación abierta, el apoyo incondicional a su equipo, el ser honesto y el transmitir calma son aspectos extremadamente importantes. La salud mental y el bienestar son temas que un líder debe tener presentes, hoy más que nunca».

Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence, concluye tras el estudio arriba mencionado que el nuevo líder es un líder comprometido con su equipo de personas, la misión de la empresa y la sociedad. Las nuevas formas de liderazgo que se necesitan deben generar confianza y compromiso con estos grupos. Por ello, «la figura de un líder más responsable, capaz de transmitir el propósito y los valores de la organización a través de un comportamiento ejemplar y activando compromisos con la sociedad, es vital», insiste.

Aunque en un entorno infoxicado por el uso y abuso del término, el propósito es, en estos asuntos, un tema clave. «Es algo que está siendo cada vez más importante. Crear un impacto positivo y hacer cosas que importen en lugar de ‘simplemente trabajar’ es algo que la gente cada vez se está cuestionando más, tanto a la hora de emprender –para buscar el ser más sostenible y verde, por ejemplo– como los propios empleados, quienes demandan un trabajo significativo, más allá de pagar facturas», señala Mhammedi.

¿Cómo tiene que ser, entonces, ese nuevo líder? Para él, estas son las características imprescindibles: integridad, honestidad, empatía y cercanía en el trato, compromiso con la creación de valor a largo plazo y autenticidad. Además, ha de contar con habilidades comunicativas y motivacionales para inspirar el cambio, haciendo que otros puedan convertirse en agentes del cambio ellos mismos. «Se necesita un pensamiento abierto, una visión de futuro, una comunicación excelente y presencia. Se necesitan líderes que estén presentes, apoyando a un equipo de personas con compasión y empatía», subraya.

El reto de los millenials y el trabajo en remoto

Otro tema que influye en las implicaciones del liderazgo es el tan debatido futuro del trabajo, sea este presencial. Pero además, a la cuestión se le aplica también una cuestión generacional: los millenials, según recalca Forbes, están empujando fuerte a la transformación de los nuevos líderes.

Los millennials son la generación más grande en la fuerza laboral actual y están desafiando el estilo tradicional de liderazgo al tener diferentes valores y expectativas de sus líderes. La comunicación, la construcción de relaciones y el empoderamiento son algunos de los componentes clave en los estilos de liderazgo preferidos de esta generación, sumado a la consideración del trabajo remoto.

Por eso, son conscientes de que estamos hablando de un tipo de liderazgo diferente y un cambio que consideran ya irrevocable. «Lo que pasa con esta generación es que han hecho posible el trabajo remoto y la digitalización. Por regla general, los millennials son una generación que busca y quiere oficinas que les permitan ser más libres, trabajar en lugares remotos y viajar, sobre todo tras la pandemia. El mundo, en comparación con generaciones pasadas, es también más seguro», apunta Mahmmedi. Y añade: «No nacen preparados para ser líderes, nadie lo hace. Pero sí es una generación a la que eso les llama la atención, porque el liderazgo que experimentamos hoy en día es horizontal, de coaching y transformativo. Antes era más vertical y dictatorial, un liderazgo en el cual se concebía que una persona sabía todo y le decía al resto qué hacer. El liderazgo de estos tiempos se basa en el apoyo, en el ser empático, tener compasión y saber guiar, algo que es mucho más accesible que el otro tipo. Ha evolucionado».

Hoy en día el trabajo remoto puede ser un disruptor del liderazgo. Ya que el modelo de trabajo híbrido ha venido para quedarse –con más de un 90% de empleadores pensando en adoptarlo este 2022, según Harvard Business Review–, esto supone un nuevo reto también en el trabajo de liderar equipo. «Generar confianza y construir una buena relación es clave. Aspectos como el que confíen en ti y el simple acto de comunicar suponen un reto en sí mismos, incluso estando presente físicamente ante las personas, y más de forma remota. Es un gran reto, nada imposible, pero se necesitan más esfuerzos para generar esa confianza, comunicación y empatía», concluye el experto.

¿Estamos ante el nuevo paradigma del liderazgo? «Nada nuevo bajo el sol», señala por su parte Tomás Chamorro, profesor de psicología de negocios en la universidad de Londres y Columbia, y asociado de Harvard ‘s Entrepreneurial Finance Lab. En su escrito para la revista Forbes, recalca que esto ya existía, pero que hemos necesitado una pandemia mundial para darnos cuenta y refrescar lo que implica ser un líder. Ahora, tenemos la tarea de no olvidarlo.

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